Yo.0

  • Te doy una canción

    Escrito por
    Escrito el Sábado, 02 Junio 2018

     

    Cómo gasto papeles recordándote.
    Cómo me haces hablar en el silencio.
    Cómo no te me quitas de las ganas
    aunque nadie me vea nunca contigo.
    Y cómo pasa el tiempo
    que de pronto son años
    sin pasar tú por mí
    detenida.

    Te doy una canción si abro una puerta
    y de las sombras sales tú.
    Te doy una canción de madrugada,
    cuando más quiero tu luz.
    Te doy una canción cuando apareces
    el misterio del amor,
    y si no lo apareces no me importa:
    yo te doy una canción.
     
    Si miro un poco afuera, me detengo.
    La ciudad se derrumba y yo, cantando.
    La gente que me odia y que me quiere
    no me va a perdonar que me distraiga.
    Creen que lo digo todo,
    que me juego la vida,
    porque no te conocen ni te sienten.
     
    Te doy una canción y hago un discurso
    sobre mi derecho a hablar.
    Te doy una canción con mis dos manos,
    con las mismas de matar.
    Te doy una canción y digo Patria
    y sigo hablando para ti.
    Te doy una canción como un disparo,
    como un libro, una palabra, una guerrilla,
    como doy el amor.
     
                          Silvio Rodríguez
    Etiquetas: Hyperpoesía
    1 comentario Visto 19 veces Leer más...
La cola de la sopa

 

Me tropiezo en la red con una noticia de las que, después de mirar de qué día es y de dónde, te quedas pillado.

La noticia es un poco pasada, pero da igual: por hacer sangre. O sea: que los del BBVA van a ayudar a los de Cáritas a "optimizar" los recursos que ofrecen a las familias repercutidas por la crisis, dado el desmesurado incremento de la demanda asistencial, y les van a explicar cómo va el tema.

Hago una pausa para quejarme en plan minimalista, en voz baja y sólo para mí...

"Madre mía", murmuro.

La iniciativa es parte de un plan mediante el que, por una parte, los empleados supervivientes del BBVA eligen a unas entidades que después se benefician. Por la otra, el banco pone un dinerillo que se destina a unos “colectivos desfavorecidos” que, con un poco de suerte, pueden ser conocidos del propio banco pero por otra ventanilla, con la condición de que no se lo gasten en vicios esta vez.

Como ya ni siquiera dudo de la buena fe de los expertos del BBVA, ni quiero interferir en sus buenos propósitos -y que estudien todo lo que quieran-, ahí les ofrezco esta foto, por si les sirve de inspiración para la implementación logística, que dirán. Fíjense en el detalle: ordenados, atentos y pidiendo la vez. ¡Con dos cojones la hermana!

Efectivamente, la noticia es casi una caricatura. Sin embargo, se le ve todo a eso que se llama responsabilidad social corporativa de las empresas, a esa -digamos- sinergia, caro vocablo del sector non profit. Es una sinergia burda y pedestre, ya lo sé, como la del hambre que se junta con las ganas de comer, pero es una sinergia al fin y al cabo. Es decir, si urgente es para unos la necesidad del maquillaje y el disfraz de cordero, la de pillar lo que sea para surtir la alacena es para los otros imperiosa. De éstos, unos lo hacen porque viven de ello, en todos los sentidos, y comen de la olla. Y luego están los otros que se prestan al juego por ese oportunismo de buena fe, estrechas miras y cortas entendederas llamado pragmatismo.

Y, en fin, que hay mascaradas y mascaradas..

 
0
0
0
s2smodern
powered by social2s

¡Esquirols o morir!

¡Que impere la Raza!

Web Analytics